


Fabricación propia
En Urnas ALF fabricamos nuestras propias urnas en un proceso único desarrollado en nuestras instalaciones y mejorado día a día.

Materias primas naturales
Los materiales de las urnas son completamente naturales y de fácil asimilación por el entorno.
Que se unen para formar un producto de origen natural y preparado para la reintegración para cerrar el ciclo.

Nuestro Proceso artesanal
Ponemos atención a cada detalle.
El proceso
artesanal convierte
nuestras urnas en piezas
únicas e irrepetible.

100% Biodegradables
Nuestro proceso de fabricación único y artesanal utilizando materiales naturales, garantiza que las cenizas de tu mascota se reintegren con el entorno sin ocasionar perjuicios para el medio ambiente.
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Urnas biodegradables para mascotas.
Perder una mascota puede ser como perder a un miembro de la familia.
Nuestras mascotas nos muestran amor incondicional y aunque no hablamos el mismo idioma, existe una confianza inquebrantable entre una mascota y su familia.
Perder una mascota puede ser una experiencia muy profunda, y la mayoría de las veces no sabemos cuál es la mejor manera de honrarlo.
Tus mascotas merecen una despedida digna en su lugar favorito y con nuestras urnas biodegradables para mascotas podrás dársela.
Estas urnas para mascotas están hechas de materiales orgánicos y son por tanto 100% biodegradables.
Las urnas biodegradables para las mascotas se descompone con el tiempo y es absorbida de nuevo por la tierra, este tipo de urna de mascota o ataúd para ceniza se va a deshacer una vez colocado en el agua o en la tierra.
Nuestras urnas biodegradables para mascotas son fabricadas, aplicando materiales absolutamente respetuosos con el medio ambiente.
Por esta razón podemos garantizar que todas las urnas están hechas a mano utilizando solo materias primas de origen calcáreo y vegetal, siempre 100% biodegradables.
Después de enterrar la urna, las cenizas se van liberando poco a poco al descomponerse su envoltura.
Al final toda la urna es absorbida por la tierra, devolviéndola a la naturaleza sin causar ningún daño.
Nuestras urnas mantienen su resistencia mientras las conservamos en casa, pero en cuanto son enterradas o entran en contacto con un entorno húmedo, se desintegran y pasan a formar parte de él entorno natural.

